Esta no ha sido una buena semana. Las decepciones me lastran, como parásitos adheridos a mis órganos vitales.
Quizás estoy disperso, quizás me encuentro desmotivado. Quizás pienso demasiado. Quizás.
La rabia se acumula en mi abdomen, haciéndome estar brusco, cometer errores. Vuelvo a ser esclavo, esclavo de mis adicciones: Adicto al autosabotaje, adicto a quemar las naves, adicto a perder el control de mi poder.
Y dejar que mis acciones giren en torno a las acciones de los demás, como estupidas polillas encandiladas.
Me siento un organismo confuso, quebrado. Software dañado. Mod quemada. Avatar con el módulo de personalidad desgastado.
¿Has tenido ese sueño? Ves el vaso al borde de la mesa, colmado de agua. La gente se mueve, inconsciente, por encima del momento. Solo deseas que se caiga el vaso de una vez, para recoger los pedazos y pasar a hacer algo productivo...
El tiempo camina, la semana finaliza. Y al cabo, dolorido, sigo adelante.
Ando a través de la larga avenida, intentando aprender algo de la experiencia, tomar más control de mí mismo. Ser más consciente, éxito arrollador.
Modelado de procesos internos. Input y output.
Optimización del sistema.
Hace 17 años