sábado 24 de abril de 2010

La gran ciudad

La ciudad de la perdicion esta en todos nosotros.
Eres esa figura delgada que pasa entre los coches sin mirar,
intentando olvidarlo todo, y hundirte entre las luces mullidas de los letreros.
Mira el reflejo de los dioses a través de los cristales.
Con sus cuerpos divididos, palpando, palpando con sus antenas.
Atrás queda el caos y la individualidad, donde la mente maestra no puede verte.
Han domesticado a seres inferiores, como pequeños titanes cuidando de su rebaño.
2 hombres pasean en un coche. Quizás seáis tú y tu sombra, intentando hacer las paces...
Sientes bajo el brazo el peso de la madre.
Ese gran regalo, grande y negro, encierra centenares de crías.
Llévalo con cuidado. Vale su peso en oro.